Cómo se Siente una Convulsión? Comprender la Experiencia Sensorial
Updated: 15 hours ago
Si les preguntas a diez personas que viven con epilepsia cómo se siente una convulsión, probablemente escucharás diez descripciones diferentes.
Esto se debe a que el cerebro controla todo lo que vemos, oímos, olemos, saboreamos, pensamos y sentimos. Una crisis epiléptica ocurre cuando se produce una actividad eléctrica anormal y excesiva en el cerebro
Para algunas personas, una convulsión puede implicar temblores o pérdida de conciencia.
Para otras, puede comenzar con sensaciones sutiles: un olor extraño, una repentina sensación de miedo o la impresión de que un momento ya ha ocurrido antes.
Comprender estas experiencias es más que una simple cuestión de curiosidad.
Reconocer las primeras señales de una convulsión puede proporcionar un tiempo valioso para trasladarse a un lugar seguro, avisar a alguien que esté cerca o prepararse para el episodio.
1. Pródromo y aura: cómo reconocer las primeras señales de una crisis epiléptica

Algunas personas experimentan señales de advertencia horas o incluso días antes de una crisis epiléptica. Estas señales, conocidas como síntomas prodrómicos, son diferentes del aura, que forma parte de la propia crisis.
El Pródromo: Cambios que Sirven como Señales de Advertencia
Horas o incluso días antes de una convulsión, algunas personas experimentan cambios sutiles conocidos como pródromo. El pródromo no forma parte de la crisis epiléptica, pero puede incluir cambios físicos, emocionales o cognitivos que algunas personas reconocen antes de un episodio
Una revisión de estudios publicada en 2018 encontró que aproximadamente el 22 % de las personas con epilepsia reportaban síntomas prodrómicos.
Las experiencias comunes incluyen:
Irritabilidad o cambios repentinos de humor
Dificultad para dormir
Problemas para concentrarse
Dolor de cabeza persistente o inusual
La sensación de que algo “no está bien”
Muchas personas lo describen como la sensación de que una tormenta se está formando lentamente.
El aura: una crisis epiléptica focal con conciencia preservada
Un aura es una manifestación de una crisis epiléptica focal que suele experimentarse con la conciencia preservada. Puede ser la única manifestación de la crisis o preceder a otros síntomas.
Debido a que diferentes partes del cerebro controlan diferentes funciones, las sensaciones durante un aura pueden variar considerablemente.
Las experiencias comunes incluyen:
Sensación ascendente en el estómago: Una sensación que comienza en el estómago y asciende hacia la garganta. Esto se reporta comúnmente en la epilepsia del lóbulo temporal.
Olores o sabores inusuales: Algunas personas perciben olor a goma quemada, humo o productos químicos, o de repente sienten un sabor metálico.
Sonidos o voces distorsionados: Escuchar ecos, zumbidos o voces que parecen desconocidas.
Percepción alterada: Experiencias como el déjà vu (una intensa sensación de que un momento ya ha ocurrido) o el jamais vu, en el que un lugar familiar de repente parece desconocido.
Para algunas personas, el aura puede ser la única manifestación de la crisis. Para otras, la actividad epiléptica puede propagarse y provocar una alteración de la conciencia o evolucionar hacia una crisis tónico-clónica
2. Durante la Convulsión: Cuando la Actividad Cerebral se Propaga

Durante una convulsión, las convulsiones focales con alteración de la conciencia pueden implicar quedarse mirando fijamente y presentar automatismos, mientras que las convulsiones tónico-clónicas implican rigidez seguida de movimientos espasmódicos rítmicos.
Lo que se siente durante una convulsión depende de qué parte del cerebro esté involucrada.
Convulsiones Focales con Alteración de la Conciencia
Durante estas convulsiones, una persona puede parecer despierta, pero no estar completamente consciente de lo que ocurre a su alrededor.
Las personas suelen describir la experiencia como un lapso de tiempo del que no recuerdas nada. Es posible que de repente te des cuenta de que te has desplazado a otro lugar o has realizado determinadas acciones sin recordar haberlas hecho.
Los observadores pueden notar comportamientos repetitivos conocidos como automatismos, por ejemplo:
Chasquear o mover los labios
Manipular o pellizcar la ropa
Deambular o caminar en círculos
Realizar movimientos repetitivos con las manos
Por lo general, la persona no es consciente de que está realizando estas acciones.
Convulsiones Tónico-Clónicas
Las crisis tónico-clónicas pueden comenzar en redes cerebrales de ambos hemisferios o iniciarse en una región del cerebro y extenderse posteriormente a ambos lados. Suelen provocar pérdida de conciencia, rigidez muscular y sacudidas rítmicas.
Muchas personas pierden la conciencia durante una convulsión tónico-clónica y pueden tener pocos recuerdos o ninguno del episodio después.
La convulsión normalmente tiene dos fases:
Fase Tónica
Los músculos se ponen rígidos repentinamente. El aire puede ser expulsado de los pulmones, produciendo un breve grito o sonido. Se trata de un reflejo mecánico causado por la contracción muscular. Este sonido no necesariamente indica dolor.
Fase Clónica
Comienzan movimientos musculares espasmódicos y rítmicos mientras el cuerpo alterna entre la contracción y la relajación.
Estas convulsiones suelen durar entre uno y dos minutos, aunque la recuperación puede tardar mucho más.
No todas las personas experimentan señales de advertencia antes de una crisis epiléptica. Algunas crisis aparecen sin previo aviso, por lo que es importante contar con un plan de seguridad individualizado.
3. Después de la Convulsión: La Fase Postictal

Después de una convulsión, la fase postictal puede incluir cansancio, confusión, dolor de cabeza y cambios emocionales.
Aunque la propia convulsión puede durar poco tiempo, la fase postictal puede ser agotadora física y emocionalmente. Este es el período de recuperación posterior.
Muchas personas describen esta etapa como una especie de “resaca cerebral”.
Las experiencias comunes después de una convulsión incluyen:
Fatiga extrema: Una convulsión generalizada puede dejar el cuerpo agotado, de manera similar a lo que ocurre después de un esfuerzo físico intenso. Muchas personas sienten una necesidad abrumadora de dormir después.
Confusión o desorientación: Durante varios minutos, o a veces más tiempo, puede resultar difícil reconocer a las personas, recordar dónde estás o comprender lo que acaba de suceder.
Dolor de cabeza o molestias corporales: La tensión muscular y los cambios en la actividad cerebral pueden producir dolor de cabeza o síntomas similares a los de una migraña.
Liberación emocional: Algunas personas recuperan la conciencia sintiéndose asustadas, avergonzadas o emocionalmente sensibles. Estas reacciones pueden producirse mientras el cerebro y el cuerpo se recuperan.
4. ¿Por Qué las Convulsiones se Sienten de Maneras Tan Diferentes?

Las sensaciones experimentadas durante una convulsión suelen depender de qué zona del cerebro está afectada.
Región del cerebro | Posibles sensaciones |
Lóbulo temporal | Emociones intensas, déjà vu, olores o sabores inusuales, sensaciones ascendentes en el estómago |
Lóbulo occipital | Alteraciones visuales, como luces parpadeantes o cambios temporales en la visión |
Lóbulo parietal | Entumecimiento, hormigueo o sensaciones corporales inusuales |
Lóbulo frontal | Movimientos repentinos, espasmos musculares, alteraciones del habla |
Debido a que las convulsiones pueden comenzar en diferentes regiones del cerebro y propagarse de distintas maneras, no hay dos personas que las experimenten exactamente de la misma forma.
5. Manejar y Reconocer la Experiencia

Reconocer las señales de advertencia de una convulsión mediante el seguimiento de los cambios sensoriales, prestando atención a las señales del cuerpo y trasladándose a un lugar seguro antes de que comience una convulsión.
Aprender a reconocer tus propios patrones de convulsiones puede ayudar a mejorar la seguridad y la conciencia sobre lo que está ocurriendo.
Registra las señales sensoriales: En un diario de convulsiones, anota las sensaciones específicas, no simplemente “convulsión”.
Busca un lugar seguro si es posible: Si aparece un aura, algunas personas pueden disponer de unos segundos o minutos para sentarse, avisar a alguien que esté cerca o alejarse de peligros como escaleras u objetos afilados.
Presta atención a las señales de tu cuerpo: Las sensaciones inusuales pueden atribuirse a veces, de manera equivocada, a la ansiedad o al estrés.
Muchas personas con epilepsia aprenden a reconocer sus propias señales de advertencia únicas.
Una convulsión puede ser una experiencia profundamente desorientadora, pero comprender lo que ocurre en el cerebro puede hacer que estas sensaciones resulten menos aterradoras. Cuando forman parte de una crisis epiléptica, los olores extraños, las emociones repentinas o los breves lapsos de conciencia pueden explicarse por cambios temporales en la actividad eléctrica del cerebro.
Para muchas personas que viven con epilepsia, aprender a reconocer y describir sus propios síntomas se convierte en una parte importante del manejo de la enfermedad y de mantenerse a salvo.
En YAWE, creemos que compartir experiencias reales junto con explicaciones médicas claras ayuda a reducir el estigma y recuerda a las personas que no están solas en lo que sienten.
Referencias





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